Un millón de metros cúbicos de tóxico fue arrojado por la fabrica de aluminio MAL ZRT, el cual forma un tipo de lodo junto con el río húngaro Marcal, esta sustancia afectó a 400 viviendas dejando cuatro muertos, seis desaparecidos y 120 heridos.
Las autoridades han decidido lanzar yeso para evitar la contaminación y destrucción del medio ambiente, además, se teme que el veneno llegue al segundo afluente más largo de Europa, el Danubio y cause más perdidas.
La característica del tóxico es mortal puesto que desvasta cada signo de vida que toque, su forma es de un fango rojo altamente contaminante, este ha dejado las aldeas Kolontar y Devecser afectadas de manera que tendrán que retirar dos centímetros de tierra para que pueda volver a ser cultivada. Este proceso tardará al menos un año, según el ministro de medio ambiente, Zoltán Illés.
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